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El "mundo de la vida"(lebenswelt) en J. Habermas

Por Episteme - 24 de Junio, 2008, 19:59, Categoría: Sociofenomenología

LOS   "TRES NIVELES" DEL MUNDO DE LA VIDA,

DE JÜRGEN   HABERMAS (1)

Tomás   Austin Millán

Sociólogo,   Antropólogo Social

Diciembre   del 2000/ Revisado 10.1.2007


Habermas cree que la racionalización del mundo de la vida implica la diferenciación   progresiva de sus diversos elementos. El mundo de la vida se compone de la cultura,   la sociedad y la personalidad (apréciese la influencia de Parson y sus sistemas   de acción). Cada uno de estos elementos hace referencia a pautas interpretativas   o suposiciones básicas sobre la cultura y su influencia sobre la acción, a pautas   apropiadas de relaciones sociales (la sociedad) y al modo de ser de las personas (la personalidad) y de comportarse. Comprometerse en la acción comunicativa   y lograr la comprensión en cada uno de estos elementos conduce a la reproducción   del mundo de la vida mediante el refuerzo de la cultura, la integración de la   sociedad y la formación de la personalidad. Si bien estos componentes están   inextricablemente ligados en las sociedades arcaicas, la racionalización del   mundo de la vida implica la "creciente diferenciación entre la cultura, la sociedad   y la personalidad".

Un aspecto interesante en el análisis de Habermas es la cuestión sobre   la reproducción de las estructuras simbólicas del mundo de la vida(2). Para   Habermas, estas estructuras se reproducen por tres vías fundamentales: el aspecto   funcional del entendimiento, esto es, la continuación del saber válido, la tradición   y la renovación del saber cultural; el aspecto de coordinación de la acción,   o la estabilización de la solidaridad de los grupos, y el aspecto de socialización,   o la formación de actores capaces de responder de sus acciones. A cada uno de   estos tres aspectos o procesos de reproducción simbólica le corresponde un componente   estructural del mundo de la vida; a saber: la cultura, la sociedad, y la personalidad.

                                                       
Reproducción de las estructuras simbólicas del mundo de la vida
Aspecto funciona del entendimiento
Aspecto de coordinación de la acción
Aspecto de socialización
Continuación del saber válido, la tradición y la renovación del saber cultural
Estabilización de la solidaridad de los grupos

Formación de actores capaces de responder de sus acciones

Cultura
Sociedad
Personalidad
 

La cultura.   Habermas define la cultura como un acervo de saber en que los participantes   en la comunicación se abastecen de interpretaciones para entenderse sobre algo   en el mundo. La reproducción cultural del mundo de la vida se encarga de que,   en su dimensión semántica, las muevas situaciones que se presenten queden puestas   en relación con los estados del mundo ya existentes.(3) Se trata de asegurar   la continuidad de la tradición. Sin embargo, esta continuidad y esta coherencia   tiene su medida en la racionalidad del saber aceptado como válido. 

  • La sociedad. sociedad     se define como aquel conjunto de ordenaciones legítimas a través de las cuales     los participantes regulan sus pertenencias a grupos sociales, asegurando con     ello la solidaridad. Como en el caso anterior, también aquí la integración     social del mundo de la vida se encarga de que las situaciones nuevas queden     conectadas con los estados del mundo ya existentes. Pero, y a diferencia de     la cultura, no se trata aquí de la dimensión semántica, sino del espacio social.       
  • La personalidd. La     personalidad es el conjunto de competencias que convierten a un sujeto en     capaz de lenguaje y de acción, esto es, en capaz de tomar parte en procesos     de entendimiento. Se distingue de los anteriores en que aquí se trata de asegurar     la novedad con lo ya existente a partir del tiempo histórico.(4)

Al unir estos tres conceptos con el cuadro desarrollado anteriormente, queda   como sigue:                                                                                                                        

MUNDO DE LA VIDA
mundo objetivo
mundo social
mundo subjetivo
Como totalidad de las entidades sobrelas que son posibles enunciados verdaderos        
Como totalidad de
las relaciones interpersonales legítimamente reguladas       
Como totalidad de las propias vivencias a las que cada cual tiene un acceso privilegiado y
que el hablante puede manifestar verazmente
ante un público
criterios de verdad
verdad
rectitud
veracidad
Reproducción de las estructuras simbólicas del mundo de la vida
Aspecto funcional del entendimiento
Aspecto de coordinación de la acción
Aspecto de socialización
Continuación del saber válido, la tradición y la renovación del saber cultural
Estabilización de la solidaridad de los grupos
Formación de actores capaces de responder de sus acciones
Cultura
Sociedad
Personalidad
 


El "Sistema".

Mientras el mundo de la vida representa   el punto de vista de los sujetos que actúan sobre la sociedad, el sistema   implica una perspectiva externa que contempla la sociedad "desde la perspectiva   del observador, de alguien no implicado"(5) En el análisis de los sistemas   es preciso toma en cuenta la interconexión de las acciones, así como su significado   funcional y su contribución al mantenimiento del sistema. Cada uno de los principales   componentes del mundo de la vida (la cultura, la sociedad y la personalidad)   tienen sus elementos correspondientes en el sistema. La producción cultural,   la integración social y la formación de la personalidad tiene lugar en el   nivel del sistema

El sistema   tiene sus raíces en el mundo de la vida, pero en última instancia, desarrolla   sus propias características estructurales. Entre estas estructuras figuran la   familia, la judicatura, el estado y la economía. A medida que estas estructuras   evolucionan se distancian cada vez más del mundo de la vida. Al igual que ocurre   en el mundo de la vida, la racionalización en el nivel del sistema implica una   diferenciación progresiva y una mayor complejidad. Aumenta también la autosuficiencia   de estas estructuras. Cuanto más poder tienen, más y más capacidad de gobierno   ejercen sobre el mundo de la vida. En otras palabras, estas estructuras racionales,   en lugar de aumentar la capacidad de comunicación y lograr la comprensión, amenazan   esos procesos al ejercer control externo sobre ellos .


Integración   social (mundos de la vida) e integración del "sistema".

Tras analizar   el mundo de la vida y el sistema, Habermas concluye: "El problema   fundamental de la Teoría social es el modo de conectar satisfactoriamente las   dos estrategias conceptuales que entrañan las ideas de "sistema"   y "Mundo de la vida". Habermas denomina esas dos estrategias   conceptuales: "la perspectiva de la integración social" y la   "perspectiva de la integración del sistema".

La perspectiva   de la integración social se centra en el mundo de la vida y los modos en   los que el sistema de la acción se integra por medio de un consenso garantizado   normativamente o alcanzado mediante la comunicación. Los teóricos convencidos   de que la sociedad se integra mediante la integración social parten de la acción   comunicativa y consideran la sociedad como el mundo de la vida. Adoptan   la perspectiva interna de los miembros del grupo y emplean   un enfoque hermenéutico para poder relacionar su comprensión con   la de los miembros del mundo de la vida. La reproducción constante de la sociedad   se considera, pues, como un resultado de las acciones realizadas por los miembros   del mundo de la vida para mantener sus estructuras simbólicas. Se contempla   esta reproducción únicamente desde su perspectiva. Por tanto, lo que se ignora   en este enfoque hermenéutico es el punto de vista del que está fuera, así como   una percepción de los procesos reproductores que tienen lugar en el nivel del   sistema.

La perspectiva   de la integración del sistema hace referencia al sistema y al mundo en que   se integra mediante el ejercicio de control externo sobre las decisiones individuales   no coordinadas subjetivamente. Los que adoptan esta perspectiva contemplan la   sociedad como un sistema autorregulador. Adoptan esta perspectiva   externa del observador , (lo que incluye las metodologías cuantitativas   de investigación) y esto les impide captar las pautas estructurales que sólo   pueden comprenderse hermenéuticamente desde la perspectiva interna de los miembros   del mundo de la vida.(6)

De este modo,   Habermas concluye que aunque ambas perspectivas tienen algo que ofrecer, ambas   tienen serias limitaciones. Sobre la base de su crítica a la integración social   y sistémica, Habermas ofrece su alternativa, cuyo objetivo es integrar estas dos orientaciones teóricas y que considera:

La sociedad como un sistema que tiene que cumplir   condiciones par el mantenimiento de los mundos de la vida socioculturales. Las sociedades-fórmula son complejos sistemáticamente estabilizados de acción de   grupos socialmente integrados... Defiendo la propuesta heurística de que consideremos la sociedad como una entidad que, en el transcurso de la evolución social, se   va diferenciando como sistema y como mundo de la vida (151-152)

Tras su declaración   de interés tanto por el sistema como por el mundo de la vida, Habermas aclara   que también preocupa la evolución de ambos. Mientras ambos evolucionan hacia   una mayor racionalización, esta racionalización adopta diferentes formas   en el mundo de la vida y en el sistema, y tal diferencia constituye el fundamento   de la colonización   del mundo de la vida.

La colonización del mundo   de la vida.

           Para comprender la idea de colonización es crucial tener en cuenta el hecho   de que Habermas considera la sociedad como una entidad compuesta de ambos elementos:   el mundo de la vida y el sistema. Si bien en la sociedades arcaicas ambos estaban   estrechamente entretejidos, en la actualidad se aprecia una divergencia cada   vez mayor entre ellos; se ha "desacoplado". aunque ambos han emprendido   un proceso de racionalización, ese proceso ha adoptado diferentes formas en   los dos reinos. Habermas aprecia una relación dialéctica entre el sistema y   el mundo de la vida (ambos se limitan y se abren nuevas posibilidades nuevamente),   por su preocupación central es el modo en que en el mundo moderno el sistema   controla el mundo de la vida. En otras palabras, su interés central es la ruptura   de la dialéctica entre el sistema y el mundo de la vida y el creciente poder   del primero sobre el segundo.

Habermas compara   la racionalización creciente del sistema y del mundo de la vida. La racionalización   del mundo de la vida implica un aumento de la racionalidad de la acción comunicativa.   Además, la acción orientada hacia la comprensión mutua se libera cada vez más   de la constricción normativa y se basa cada vez más en el lenguaje cotidiano.   En otras palabras, la integración social se hace cada vez más posible mediante   los proceso de la formación del consenso en el lenguaje.

Pero el resultado   de este es el hecho de que las demandas en el lenguaje crecen y llegan a agotar   su capacidad. Los medios no lingüísticos (especialmente el dinero y el poder)   --que emanan del sistema y se diferencia en él --llenan el vacío y reemplazan,   al menos en cierta medida, el lenguaje cotidiano. En lugar de ser el lenguaje   el que coordina la acción, el sistema, cada más complejo, "libera imperativos   sistémicos que agotan la capacidad del mundo de la vida que instrumentalizan"     Así, Habermas escribe sobre la "violencia" que ejerce el sistema sobre   el mundo de la vida mediante los modos en los que restringe la comunicación.   Esta violencia, a su vez, produce "patologías" en el mundo de la vida.  

Perturbaciones   o crisis del proceso de reproducción.

En el análisis de Habermas, es interesante el estudio de las perturbaciones   de los distintos componentes estructurales; perturbaciones o crisis del mundo   de la vida en sus tres dimensiones: cultura, sociedad y personalidad. La crisis   de la cultura es la "perdida de sentido", la de la sociedad la "carencia   de normas" (anomia), y la de la personalidad las "psicopatologías".   Todas ellas tienen en común una racionalización, una colonización sistémica   del mundo de la vida.

Habermas enmarca   este desarrollo dentro de su visión de la historia del mundo:

El enorme   desacoplamiento del sistema del mundo de la vida constituía una condición necesaria   para la transición de las sociedades estratificadas en clases del feudalismo   europeo a la sociedades de clases económicas de los inicios del periodo moderno;   pero la pauta capitalista de la modernización está marcada por una deformación,   una reificación de las estructuras simbólicas del mundo de la vida bajo los   imperativos de los subsistemas que se diferencian a partir del dinero y el poder   y que se convierten en autosuficientes. (1987:283)

Crítica de Ritzer.

A lo anterior   Ritzer agrega que, "merece la pena señalar que al vincular la deformación   al capitalismo Habermas opera todavía, al menos en este sentido, dentro de una   orientación neomarxista". Sin embargo, cuando analiza el mundo moderno,   Habermas se ve en la obligación de abandonar el enfoque marxista, ya que concluye   que la deformación del mundo de la vida "ya no puede identificarse en términos   específicos de clase"(333) Debido a esta limitación, y en consonancia con   sus raíces en la teoría crítica, Habermas demuestra la profunda influencia de   la teoría de Weber en su teoría. De hecho, señala que la distinción entre el   mundo de la vida y el sistema, y la colonización última del mundo de la vida,   nos permite enfocar con una luz distinta la tesis weberiana "de una modernidad   en desacuerdo con ella misma"(299) En la teoría de Weber esta idea reside   en el conflicto entre la racionalidad formal y la sustantiva y en el triunfo   de la primera sobre la segunda en el mundo occidental. Para Habermas, la racionalización   del sistema se impone sobre la racionalización del mundo de la vida por parte   del sistema."(7)

Habermas concreta   sus reflexiones sobre la colonización cuando señala que las principales fuerzas   en el proceso son "dominios formalmente organizados de acción" en el   nivel del sistema, tales como la economía y el estado. En términos marxistas   tradicionales, Habermas cree que la sociedad esta sujeta a crisis sistémicas   recurrentes. En su análisis de estas crisis, instituciones como el estado y   la economía emprenden acciones contra el mundo de la vida y producen en él patologías   y crisis. En lo fundamental, estos sistemas despojan al mundo de la vida y la   acción comunicativa se orienta cada vez menos hacia el logro del consenso. La   comunicación se hace menos flexible, se empobrece y se fragmenta cada vez más   y el mundo de la vida aparece como un mundo envenenado al borde de la disolución.   Este ataque contra el mundo de la vida inquieta enormemente a Habermas debido   a su preocupación central por la acción comunicativa que tiene lugar en él.   No obstante, por mucho que aumente la colonización del mundo de la vida por   parte del sistema, el mundo de la vida nunca será totalmente despojado"(311)

Si el problema   fundamental del mundo moderno es el desacoplamiento del sistema y el mundo de   la vida y la dominación del sistema sobre el mundo de la vida, las soluciones   son evidentes. Por un lado, el mundo de la vida y el sistema requieren un restablecimiento   de manera que en lugar de tener un mundo de la vida deformado por el sistema,   se conviertan ambos en mutuamente enriquecedores. aunque ambos estuvieron ligados   en la sociedad primitiva, el proceso de racionalización que se ha producido   en los dos hace posible que el futuro reacoplamiento de lugar a un tipo de sistema,   de mundo de la vida y de su interrelación sin precedentes en la historia humana.

Así, de nuevo,   Habermas retorna a sus raíces marxistas. Sin lugar a dudas, Marx no volvió la   vista atrás en la historia para buscar el estado ideal, pero sí miraba hacia   el futuro y lo vislumbraba bajo la forma de comunismo y de florecimiento pleno   del ser genérico. En su búsqueda del estado ideal Habermas tampoco se remontó   a las sociedades arcaicas, donde el sistema y el mundo de la vida racionalizados   se encontraban más unidos, sino que entrevé un estado futuro que implique una   unificación mucho más satisfactoria de un sistema y un mundo de la vida.

Habermas también   reinterpreta la teoría marxista de las luchas básicas en el seno de la sociedad.   Por supuesto, Marx acentuó el conflicto entre el proletariado y los capitalistas,   así como la naturaleza explotadora del sistema capitalista. Habermas se centra   no sólo en la explotación sino también en la colonización, y arroja una nueva   luz sobre las luchas que se han venido produciendo durante las últimas décadas.   Es decir, considera los movimientos sociales orientados, por ejemplo, en pro   de una mayor igualdad, una mayor autorrealización, de la preservación del medio   ambiente y la paz como "reacciones a los ataques del sistema contra el mundo   de la vida. A pesar de la diversidad de intereses y de proyectos políticos de   estos grupos heterogéneos, se han opuesto a la colonización del mundo de la   vida" (Seideman, 1989:25). el futuro se encuentra en la oposición a la invasión   del mundo de la vida y en la creación de un mundo en el que el sistema y el   mundo de la vida estén en armonía y se enriquecían mutuamente en un grado histórico   sin precedentes.


Recapitulando, podemos decir,   que:

     
  1. Habermas ve a la sociedad     humana constituyéndose a partir de unidades mínimas de acción, como     Mead y Parson, pero esta acción no es la del individuo aislado, sino     la de individuos en comunicación, los que definen acciones mínimas y significativas,     simbólicamente estructuradas. 
  2. La acción comunicativa     existe porque se da un consenso no consciente en el significado de lo hablado(8),     de allí que se diga que es problemático. 
  3. Este consenso problemático,     no consciente, a su vez, es posible porque se comparte criterios de verdad;     convirtiendo a la temática de la verdad en la acción comunicativa,     en un importante tema de discusión para diversos autores, porque proporciona     los conceptos necesarios para enfrentar el problema de la falsa conciencia     (Marx) y la reificación (Lukács). 
  4. Cuando la comunicación     se problematiza, es decir, no hay consenso, surge la importancia del tema     del argumento en la comunicación, que Habermas toca en el comienzo de     su trabajo.


NOTAS
       
  1.    

    Ud. descubre los potenciales socioculturales de la moderna evolución cultural       y social en el proceso de racionalización comunicativa del mundo de la vida.       Y ese proceso lo ve usted articulado en tres nivelas, de modo correspondiente       al concepto, básico para usted, de acción comunicativa. Jünger Habermas,       LA NECESIDAD DE REVISIÓN DE LA IZQUIERDA, Tecnos,       1991, Pág. 125  

  2. "La acción educativa     desempeña aquí un papel básico", agrega Joan-Carles Mêlich, citado, Pág.     49. J. Habermas II, Pág. 200.  
  3.    

    Joan-Carles       Mêlich ,citado, Pág. 50, destaca en este punto "...cómo los tres procesos       de reproducción simbólica del mundo de la vida están íntimamente relacionados       con la educación, aunque Habermas no lo explicite. ... los tres proceso       son educativos. La educación es, desde esta perspectiva, el conjunto de       procesos de reproducción simbólica en sus tres momentos: cultura, sociedad       y personalidad"  

  4.    

    Habermas,       1987, Pág. 117, citado por Ritzer, citado, Pág. 508. Encuentro interesante       la forma en que Habermas va combinando dialécticamente las tradiciones de       las ciencias sociales y sus características; en este caso, se ha dicho repetidamente       que Marx y Weber teorizaron desde el punto de vista del actor que viven       en la sociedad, desde dentro de la sociedad; mientras que Durkheim los hizo       desde la perspectiva del observador externo a la sociedad estudiada.  

  5. Encuentro que estos dos     puntos de vista sobre la integración de la sociedad e integración del sistema,     así presentados, son una perfecta justificación para una epistemología que     justifica una metodología mixta (o de triangulación, como se la llama), tanto     objetivista cuantitativa como hermenéutica cualitativa.  
  6. George Ritzer, CITADO,     1994:511.  
  7. Aquí esta el tema de la     comunicación intersubjetiva de los fenomenólogos de la sociología.        

     

 

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