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Rodolfo-J. Rodríguez R.

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Ágora: Hypatia y la Biblioteca de Alejandría

Por Episteme - 25 de Mayo, 2009, 17:40, Categoría: General

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Ágora (2009)
Director: Alejandro Amenabar

Siglo IV. Egipto bajo el Imperio Romano.

Las violentas revueltas religiosas en las calles de Alejandría alcanzan a su legendaria Biblioteca.


Atrapada tras sus muros, la brillante astrónoma Hypatia lucha por salvar la sabiduría del mundo antiguo con la ayuda de sus discípulos.

Entre ellos, los dos hombres que se disputan su corazón: Orestes y el joven esclavo Davo, que se debate entre el amor que le profesa en secreto y la libertad que podría alcanzar uniéndose al imparable ascenso de los cristianos

Referencias:

* Web de la película Ágora (2009). Disponible en: 
http://www.agoralapelicula.com


* Secuencia animada de imágenes (2009). Disponible en:

http://img505.imageshack.us/slideshow/player.php?id=img505/1223/1243369101tx4.smil


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Hypatia of Alexandria,
the Last Philosopher of the Hellenistic Era
 and her Brutal Assassination


Hypatia, the last great philosopher and mathematician of the Hellenistic Age, who was brutally assassinated by a fanatic christian mob in 415 a.D.

Her life, her contribution to science and philosophy, her death marked the end of the Greek Philosophy and Science. Officially, after the death of Hypatia, Europe entered the long and dark period of the Middle Ages.

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Psicoterror laboral

Por Episteme - 26 de Julio, 2008, 20:43, Categoría: General

Psicoterror laboral


Ronald Ávalos Monge

Abogado laboralista

   
Suena el teléfono y me dice que si he revisado las fotocopias que me ha  enviado el día de hoy; su voz está contenida. Cuando llegó a mi oficina inmediatamente le doy una lectura a los documentos y  pienso que  está a punto de ser despedida. Se lo digo directamente y eso forma parte del proceso de preparación para que asuma su realidad y  preparar de seguido su defensa. Juntos, preparamos su defensa…

De nuevo al  teléfono, se encuentra al otro lado del país. Espera mi respuesta. Por mi mente pasan muchas imágenes y siento una mezcla de potencia e impotencia.  Una mezcla de afectos y razones se debate en mi cerebro. Trato de discernir; todo sucede en  pelésimos. Ordeno las ideas y  le razono en clave de tres: primero, protéjase en lo personal; segundo, escriba qué fue lo que pasó; tercero, piense en qué medida pudo causar el motivo del despido. En ese instante, me interrumpe y cuestiona ¿podría  ser un caso de acoso laboral? Y su pregunta alumbra nuevas preguntas que sucesivamente llevan  a la respuesta. Me cuenta de las ansiedades, de los pánicos que le sobrevienen, de los comentarios negativos de aquí o allá, de las consultas médicas por su estado de salud deteriorada, del traslado de su sitio de trabajo al plantel, lugar impropio para la responsable del archivo institucional; me relata su tristeza y sus miedos…Su voz ya no està contenida ni detenida,  destapa su corriente de dolor…

Psicoterror laboral; acoso psicológico, proceso de destrucción; persecución laboral, aislamiento, marginación, deterioro de la confianza, desvaloración lenta y gradual, destrucción de la autoestima, alteración del equilibrio emocional y físico, restricciones, prohibiciones, obstaculizaciones, eliminaciones, disminuciones, negaciones…Esa es la realidad real que està viviendo a sus treinta y tres años, luego de lograr su  título profesional , en la Universidad de Costa Rica, llena de ilusiones y proyectos, para, tiempo después, enfrentar el psicoterror laboral .


Estoy ante esa plaga laboral que destruye seres humanos en el trabajo, que lentamente los va derrumbando, destruyendo su autoestima…muchas veces hasta  enloquecerlos. Las consecuencias son graves: aniquila física y emocionalmente, daña a sus familias, a sus parejas, a las mismas empresas y a la  Seguridad Social, que debe asumir la atención médica y psicológica, de quienes llegan como despojos para la atención de una salud perdida…

Urge crear  una cultura que visibilice esa violencia, que empodere a las víctimas del terror laboral. Una cultura que nos permita repudiar y contestar colectivamente esa práctica dañina. La Seguridad Social debe atender a las víctimas con atención médica y psicológica adecuada; los jueces laborales pretorianamente deberán preservar la vida de las víctimas, con medidas cautelares adecuadas y aislar a los agresores. Los sindicatos deben erigir este tema como condición indispensable y necesaria del trabajo decente. Las empresas  deberán  comprometerse contra el Psico Terror Laboral, creando instrumentos reales en los centros de trabajo para la denuncia, su punición y  la defensa de quienes son agredidos en el trabajo. Y los ciudadanos organizados no consumir los productos o servicios que se producen con este nuevo tóxico: el Psico Terror Laboral.

Conforme a la Constitución Política el trabajo no es una mercancía y todos han de encontrar reparación para las injurias o daños que hayan recibido en su persona, propiedad o intereses morales. La aplicación directa de la Constitución Política  protege a quienes viven del trabajo y ordena la reparación de los daños causados a todos, incluyendo a los trabajadores.

En el entre tanto, el  expediente legislativo15211 contra el acoso tiene cuatro años de dormir en la corriente parlamentaria, pero, nosotros, los ciudadanos, podemos y  debemos asumir la defensa del trabajo decente y denunciar este nuevo tóxico,  exigiendo La Ley contra el Psico Terror Laboral…

Disponible en:

http://www.semanario.ucr.ac.cr
Julio 24

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El deterioro de la Seguridad Social en Costa Rica

Por Episteme - 26 de Julio, 2008, 20:34, Categoría: General

A Johnny, compañero indispensable

Ángel Ocampo

Como una amenaza la muerte rastrera deja tras su paso una ausencia que se quiere eterna; una partida que por definitiva siempre desgarra con su gélido "ya no más". Sin embargo, con su temprana y dolorosa despedida, Johnny debilita esta amenaza al recordar el lazo que irremisiblemente atraviesa a los seres humanos. Al fin y al cabo, tan sólo se nos adelantó. Por ello, los íngrimos Héroes o incluso Superhéroes, son incapaces de hacerle siquiera mella a la muerte vulgar. Su engañoso aislamiento perpetúa la opresión sobre una falsa trascendencia. El heroísmo de Johnny estuvo en mantenerse entre los suyos y entre nosotros con la sencillez de un sabio, que no transita el falso camino de los héroes agresores.

En los informales encuentros de compañeros de carrera sabíamos que Johnny, con cierta picardía, haría su propuesta de esos días: el sistema se derrota con la alegría. Al final, lograba su cometido: subvertía el orden de la actividad y sobrevenía la fiesta sin culpa. En el oficio de la docencia itinerante, hicimos dilatadas travesías -Ciudad Neyli, Liberia, Quepos, Puntarenas- durante las cuales me conversaba de las obras recientes en las bibliotecas que serían de mi interés; sobre su oficio de panadero con el cual, ya a temprana edad y desde las dos de la mañana, se agenciaba el sustento de la familia que amorosamente lo cuidó hasta su partida; con indignación analizaba la exclusión social de los PAE´ S, y la lucha social que se sobrevenía. Varias veces comentó apesadumbrado, la capacidad de cooptación del sistema: "¿qué fácil -y barato- se vendieron algunos?" Nunca supe a quienes se refería, pero no era necesario.

Recuerdo haberle dicho que no les pudo ser difícil porque nunca cambiaron; siempre fueron así y siempre estuvieron ahí. Sedientos de figurar, no de ayudar, antes y ahora maltratan al otro enarbolando un revolucionarismo de cafetín, ayuno de las condiciones reales del pueblo al que invocan; con afán desmedido se lanzan sobre cuanta pasarela aparezca, a decir lo mismo en distinto orden, una y otra vez. Junto al individualismo de mercado, esta pose del tipo "yo-contra-el-mundo", cúmulo de odio y rencor solapado contra los humildes, esconde una subyugación e idolatría por los poderosos, detrás de pueriles egolatrías que no conocen de las privaciones reales que empujan a los que luchan, no por esnobismo sino por necesidad.

Contrario a la indolencia y fogoso como fue, no malgastó energías en quejas y reclamos por su suerte; reclamó, eso sí, por la suerte de los otros en los que se sabía incluido. La valentía con la que enfrentó el dolor indecible provocado por su severo quebranto de salud, no mermó su persistente y genuina denuncia del mundo que se erige sobre las espaldas de la mayoría, y vive precisamente de espaldas a ella. Fue una mezcla poco común de dignidad y humildad, de honestidad y tesón, propia de un compañero indispensable a quien la "sensibilidad" excluyente del "yo sí, usted no", le fue ajena; recurrentemente, con su actuar testimoniaba la sensibilidad inclusiva del "yo sí, usted también".

En la que fue mi última visita, horas antes de su muerte, adquirí un compromiso que ahora honro. En medio de su lucha titánica contra el aletargamiento de las drogas inútiles y el dolor infeliz que lo tenía sin dormir ni comer ya casi por una semana, Johnny nos demandó -con todo derecho- que denunciáramos la deshumanización del sistema hospitalario. Me han tratado como un perro -insistió. Con enormes esfuerzos al fin puntualizó: "Otros pacientes me dan el auxilio que los enfermeros me niegan. Me dicen que se les olvidó. ¡Se les olvidó! No fue sólo Memito, un ex alumno mío. ¡Ningún enfermero atiende mis súplicas!" Ya exhausto, redobló esfuerzos y concluyó: "¡sí eso me lo hacen a mí, que saben que soy profesor universitario, qué no están haciendo con la gente humilde! Unos campesinos que venían de Guanacaste los dejaron ahí solos. Yo quiero que esto se sepa. Quieren privatizar la seguridad social". Hasta en su última hora, consecuente hasta su último aliento, Johnny denunció lo que tanto le indignaba: el avasallamiento del que son objeto los humildes.

Si su cuerpo agotado hasta el último aliento no pudo más, nosotros hoy podemos prestarle generosamente el nuestro, y albergar ahí su espíritu para que crezca vigoroso. Cuando logremos testimoniar en nuestras vidas algo parecido a su humildad y valentía, a su tesón y sinceridad, extirpando toda arrogancia y agresión hacia el otro real y concreto, la muerte cobarde habrá sido derrotada. De lo contrario, Johnny nos pasará desapercibido y, nuestra pobreza espiritual, ya desnuda, mostrará tristemente que los muertos hemos sido nosotros.



Disponible en:

http://www.semanario.ucr.ac.cr/

Conferir adicionalmente:

CAJA COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL VIOLA DERECHOS HUMANOS

LA CAJA, POR EL CAMINO DEL BANCO ANGLO


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Top 100 intelectual

Por Episteme - 7 de Julio, 2008, 0:04, Categoría: General

Eligieron a los cien intelectuales
más influyentes del mundo



Como el reflejo de un mapa político y cultural transformado, los diez primeros puestos en el listado de los 100 intelectuales más influyentes del planeta están ocupados por líderes políticos y religiosos, filósofos y escritores vinculados con el mundo islámico.

El ranking de los "100 intelectuales públicos" más relevantes del mundo, conocido, estuvo organizado por segunda vez -la primera elección había sido en 2005- por las revistas Foreign Policy y Prospect, que propusieron en mayo pasado un listado de personalidades y lo sometieron al voto online de sus lectores.

Unas 500.000 personas -"una avalancha de votantes que nadie esperaba", dijeron- hicieron llegar sus elecciones durante un mes.

En el listado final hay sólo cinco latinoamericanos.

El primer puesto fue para el teólogo turco Fethullah Güllen, un influyente intelectual moderado, tan respetado como resistido en su país, que reside en los Estados Unidos desde 1999. Le siguió Muhammad Yunus, el creador del sistema de microcréditos y premio Nóbel de la Paz, nacido en Bangladesh; y en tercer lugar se ubicó Yusuf al-Qaradawi, un líder espiritual egipcio, conductor de un popular programa televisivo a través de la cadena Al Jazeera. Orhan Pamuk, el escritor turco ganador del Premio Nobel en 2006, sigue en la lista, que incluye además 30 norteamericanos y 30 europeos.

Según Foreign Policy, prestigiosa revista norteamericana creada en 1970, el criterio usado para armar el listado fue simple: "Los candidatos deben estar vivos y todavía activos en la vida pública. Tienen que haberse destacado en sus respectivos campos de estudio y ser capaces de influir en el debate internacional".

En el listado -una muestra de la diversidad que hoy incluye el campo intelectual, y que muchos discutirían- hay escritores, activistas políticos, investigadores científicos, periodistas, economistas, filósofos, jueces, especialistas en ciencias sociales, un estratega militar y hasta un "teleevangelista musulmán". El listado completo puede verse abajo.

Entre los ocupantes de los primeros 20 puestos se encuentra el lingüista y referente de la izquierda mundial Noam Chomsky (puesto 11°), que había encabezado el primer ranking. También, el ex vicepresidente norteamericano y premio Nóbel de la Paz 2007 Al Gore (puesto 12°); el semiólogo y novelista Umberto Eco (puesto 14°), y el hindú Amartya Sen, Premio Nobel de Economía 1998 (puesto 16°).

Cinco latinoamericanos

Cierra esos primeros puestos, con el número 20, el primer latinoamericano de la lista: Mario Vargas Llosa, que la revista presenta como "un gigante de la literatura latinoamericana, un firme convencido del poder de la literatura para exponer la injusticia y la tiranía de las dictaduras".

Los otros intelectuales de la región que aparecen son el ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso (35°) y la periodista y escritora mexicana Alma Guillermoprieto (58°), una habitual "maestra" en los talleres de periodismo que organiza la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano de Gabriel García Márquez. También, el músico y compositor argentino-israelí Daniel Barenboim (80°) y el historiador mexicano Enrique Krauze (86°).

El papa Benedicto XVI aparece en el puesto 32°, mientras el filósofo Jürgen Habermas quedó en el puesto 22°, seguido por Salman Rushdie (puesto 23°) y por el sociólogo y filósofo esloveno Slavoj Zizek, en el 25° lugar, entre otros intelectuales europeos.

Hay más nombres conocidos de este lado del mundo, como el escritor sudafricano J. M. Coetzee, ganador del Premio Nóbel en 2003 (53°), y el israelí Amos Oz, en el 72°. O el ex presidente checo y escritor Václav Havel (26°) y el ex ajedrecista y actual activista ruso Garry Kasparov (18°).

Las ciencias sociales y políticas están representadas por el economista francés Jacques Attali (89°), Alain Finkielkraut (99°), y los norteamericanos Francis Fukuyama (43°), Samuel Huntington (28°) y Paul Krugman (30°).

El lugar de la mujer

Sólo se cuentan once mujeres en el listado. Entre ellas, la actual rectora de la Universidad de Harvard, Drew Gilpin Faust (51°), la primera mujer en llegar a ese cargo, historiadora especializada en la Guerra Civil norteamericana, y la periodista Samantha Power (73°), ex asesora en temas de política exterior del candidato Barack Obama.

Las ciencias biológicas y naturales aportaron, entre otros, a J. Craig Venter, el director de Synthetic Genomics, que compite con el Proyecto Genoma Humano, en el puesto 71°.

"Parte de ser un «intelectual público» está en tener talento para comunicarse con un público amplio y diverso", dice Foreign Policy, al relatar cómo varios de los integrantes de la lista se ocuparon de promover sus nombres y conseguir votos. Algunos, como Noam Chomsky, promocionaron el ranking en sus páginas web personales. Otros prepararon gacetillas para la prensa o dieron entrevistas en diarios.

Pero el más eficiente fue quien llegó al primer puesto: Fethullah Gülen. En mayo, la iniciativa del ranking apareció en la portada del diario turco Zaman, cercano a Güllen. Durante ese día, los votos en su favor comenzaron a acumularse en la página web de la revista. "Sus votantes no sólo querían apoyar a su campeón, sino también a otros musulmanes en la lista", comenta la publicación.


Raquel San Martín (La Nación - Buenos Aires)


LA LISTA Entre paréntesis: * indica nuevo, un número indica el lugar ocupado antes.

1 Fethullah Gülen () 2 Muhammad Yunus () 3 Yusuf Al-Qaradawi (56) 4 Orhan Pamuk (54) 5 Aitzaz Ahsan () 6 Amr Khaled () 7 Abdolkarim Soroush (15) 8 Tariq Ramadan (58) 9 Mahmood Mamdani (*) 10 Shirin Ebadi (12)

11 Noam Chomsky (1) 12 Al Gore () 13 Bernard Lewis (34) 14 Umberto Eco (2) 15 Ayaan Hirsi Ali 16 Amartya Sen (8) 17 Fareed Zakaria (35) 18 Garry Kasparov () 19 Richard Dawkins (3) 20 Mario Vargas Llosa (29)

21 Lee Smolin (*) 22 Jürgen Habermas (7) 23 Salman Rushdie (10) 24 Sari Nusseibeh (65) 25 Slavoj Zizek (23) 26 Vaclav Havel (4) 27 Christopher Hitchens (5) 28 Samuel Huntington (28) 29 Peter Singer (33) 30 Paul Krugman (6)

31 Jared Diamond (9) 32 Pope Benedict XVI (17) 33 Fan Gang (82) 34 Michael Ignatieff (37) 35 Fernando Henrique Cardoso (43) 36 Lilia Shevtsova () 37 Charles Taylor () 38 Martin Wolf (*) 39 E.O. Wilson (31) 40 Thomas Friedman (16)

41 Bjørn Lomborg (14) 42 Daniel Dennett (24) 43 Francis Fukuyama (21) 44 Ramachandra Guha () 45 Tony Judt () 46 Steven Levitt () 47 Nouriel Roubini () 48 Jeffrey Sachs (27) 49 Wang Hui () 50 V.S. Ramachandran ()

51 Drew Gilpin Faust () 52 Lawrence Lessig (40) 53 J.M. Coetzee (44) 54 Fernando Savater () 55 Wole Soyinka (66) 56 Yan Xuetong () 57 Steven Pinker (26) 58 Alma Guillermoprieto () 59 Sunita Narain (80) 60 Anies Baswedan (*)

61 Michael Walzer (68) 62 Niall Ferguson (45) 63 George Ayittey () 64 Ashis Nandy () 65 David Petraeus () 66 Olivier Roy () 67 Lawrence Summers (60) 68 Martha Nussbaum (53) 69 Robert Kagan (62) 70 James Lovelock (71)

71 J Craig Venter (74) 72 Amos Oz (59) 73 Samantha Power () 74 Lee Kuan Yew () 75 Hu Shuli () 76 Kwame Anthony Appiah () 77 Malcolm Gladwell () 78 Alexander De Waal () 79 Gianni Riotta () 80 Daniel Barenboim ()

81 Thérèse Delpech () 82 William Easterly () 83 Minxin Pei () 84 Richard Posner (32) 85 Ivan Krastev () 86 Enrique Krauze (85) 87 Anne Applebaum () 88 Rem Koolhaas (51) 89 Jacques Attali () 90 Paul Collier (*)

91 Esther Duflo () 92 Michael Spence () 93 Robert Putnam (77) 94 Harold Varmus (94) 95 Howard Gardner (70) 96 Daniel Kahneman (64) 97 Yegor Gaidar () 98 Neil Gershenfeld (87) 99 Alain Finkielkraut (81) 100 Ian Buruma ()

Los únicos que mantienen idénticas posiciones en 2005 y 2008 son Samuel Huntington (28) y Harold Varmus (94). Excluidos los nuevos entrantes, el mayor avance fue 53 lugares para Yusuf Al-Qaradawi, de 56 a 3. El mayor retroceso de 52 lugares fue el de Richard Posner, de 32 a 84.

Original disponible en:
www.prospect-magazine.co.uk/article_details.php?id=10261


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